La primera fase del Concurso de Murgas Adultas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2026 abrió oficialmente el certamen con una noche intensa, larga y cargada de trabajo detrás del escenario. Sobre las tablas del Recinto Ferial se evidenció, una vez más, el enorme esfuerzo que supone para cada formación llegar a este escenario tras meses de ensayos, sacrificios personales y compromiso con la fiesta.
La velada dejó actuaciones muy distintas entre sí, reflejo de la pluralidad del concurso y de los diferentes momentos que atraviesan las murgas participantes. En ese contexto, Bambones firmó una actuación de alto nivel que conectó con el público y marcó el listón artístico de la fase, demostrando por qué sigue siendo una de las referencias del concurso.
Los de El Cardonal ofrecieron un repertorio sólido, bien estructurado y con letras incisivas, donde la crítica social volvió a ser protagonista. Su presentación ya anticipó una noche importante, y ambos temas confirmaron el excelente estado creativo de la murga, que supo conjugar ironía, denuncia y espectáculo con gran eficacia.
Desde Icod, Chaladas afrontó su segunda participación en el concurso con ilusión y valentía, apostando por temáticas actuales como el miedo, la vivienda o las dificultades sociales, acompañadas de recursos visuales que aportaron dinamismo a su actuación. La murga continúa su proceso de crecimiento y aprendizaje dentro de un certamen cada vez más exigente.
Jocicudas, en su segundo año en concurso, volvió a dejar patente su buena calidad vocal y su apuesta por repertorios de contenido social y compromiso, mientras que Desatadas defendió con firmeza letras reivindicativas y un mensaje claro sobre derechos y libertad, evidenciando el trabajo colectivo de meses de ensayo.
La noche también sirvió para seguir descubriendo a Malcriadas, que afronta su estreno en el Carnaval con valentía, ilusión y ganas de hacerse un hueco, demostrando que el concurso sigue siendo un espacio de renovación y nuevas voces.
Cerró la fase Triqui-Traques, una murga histórica que volvió a poner sobre el escenario sentimiento, tradición y compromiso, con un pasacalle que conectó con la esencia del Carnaval y una despedida cargada de emoción.
Más allá de los resultados finales, esta primera fase dejó claro que el concurso sigue siendo un reflejo del trabajo colectivo, la pasión y la diversidad creativa de las murgas adultas. Un arranque que, con luces y matices, reafirma la vigencia del certamen y el enorme valor humano y artístico que hay detrás de cada actuación.
El Carnaval ya está en marcha. Y las murgas, una vez más, volvieron a ser su voz. 🎭🎶