El paso de la chirigota tinerfeña “Los Legía con G” por el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC) de Cádiz no ha estado exento de polémica. Tras su actuación en preliminares el pasado jueves 15 de enero, las críticas no tardaron en llegar, tanto desde Cádiz como desde Tenerife. Sin embargo, lejos de mantenerse al margen, Agustín Rubiales Plaza ha querido alzar la voz en defensa de la agrupación.
Rubiales considera que muchas de las valoraciones recibidas no han sido justas, recordando el enorme esfuerzo que supone para un grupo de carnavaleros recorrer más de 2.000 kilómetros para cumplir el sueño de pisar las tablas del Gran Teatro Falla. “Hablamos de carnavaleros tinerfeños que, con su presencia en Cádiz, han querido demostrar su amor y su cariño por el COAC”, ha señalado.

En ese sentido, ha apelado a la empatía y al reconocimiento del trabajo realizado: “Hay que ponerse en su lugar y valorar su ilusión, su esfuerzo y sus buenas intenciones por vivir una experiencia única que llevarán siempre en su corazón”. No en vano, “Los Legía con G” pueden presumir de ser la primera agrupación canaria que participa oficialmente en el concurso gaditano.

El compromiso de Agustín Rubiales con la chirigota fue más allá de las palabras. Puso a disposición de sus componentes las instalaciones de la peña ‘Pepín Muñoz’ para que pudieran maquillarse y vestirse antes de su actuación, y posteriormente los invitó a compartir un encuentro de convivencia en la Peña Paco Alba, donde se vivió un emotivo acto de hermandad carnavalera. “Allí pudimos ser conscientes de la admiración que estos señores sienten por Cádiz, su Carnaval y su Concurso de Agrupaciones”, destacó.

El propio Rubiales no ocultó su emoción al referirse a los componentes tinerfeños: “Jamás olvidaré sus muestras de cariño y siempre defenderé a ultranza mi segunda tierra, Tenerife, por encima de cualquier consideración”. También quiso agradecer de forma especial a Fran Trillo y a los miembros de la chirigota el esfuerzo realizado y su capacidad para estrechar lazos entre dos carnavales históricamente unidos.

Una faceta social incansable

Más allá del Carnaval, Agustín Rubiales Plaza continúa desarrollando una intensa labor social. Conocido como “constructor solidario”, sigue ganándose el respeto por decisiones como la de acoger y buscar un hogar en Cádiz para una familia sevillana recientemente desahuciada, que había pasado de un día para otro a vivir en la calle sin techo.

Ante algunas críticas y comentarios malintencionados, Rubiales lo tiene claro cuando se trata de ayudar: “Estamos hablando de un padre que ha quedado en la calle con su hijo, o de una madre sin hogar. Eso está por encima de todo. Yo sólo entiendo de ayudar al que lo necesita y no miro ni raza ni lugar de nacimiento. Las puertas de mis oficinas están abiertas para todo el mundo”.

Un mensaje que, al igual que su defensa del Carnaval y de la chirigota tinerfeña, vuelve a poner de manifiesto una forma de entender la vida basada en la solidaridad, el respeto y la convivencia entre culturas

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