La escultura, obra del artista Rigoberto Camacho, rendirá homenaje a las agrupaciones y a las personas que han contribuido durante décadas al desarrollo de las fiestas. La pieza, elaborada con 670 componentes de aluminio, se instalará junto a la playa de El Reducto.
El Carnaval de Arrecife contará próximamente con un monumento permanente que reconocerá la trayectoria de quienes han mantenido viva esta celebración a lo largo de los años. La previsión municipal es que la escultura pueda inaugurarse a comienzos de 2027, una vez finalizados los trabajos de fabricación y completado su traslado e instalación.
La obra se ubicará en las inmediaciones de la playa de El Reducto, un enclave estrechamente vinculado a la historia festiva de la capital lanzaroteña y que ha acogido diferentes actos multitudinarios relacionados con el Carnaval.
El proyecto se encuentra en su recta final en el espacio de trabajo del escultor Rigoberto Camacho, responsable de dar forma a esta creación. El artista espera concluir los últimos detalles en las próximas semanas, con la intención de que la pieza esté preparada para su traslado antes de terminar el año.
Por su parte, el concejal de Festejos, Echedey Eugenio, ha destacado el valor estratégico del lugar elegido para instalar el monumento, que dispondrá de un espacio propio y permanente.
Una estructura de 4,5 metros de altura
La escultura destaca por sus dimensiones y por el trabajo técnico necesario para ensamblar sus numerosos elementos. Está formada por 670 piezas tridimensionales de aluminio sin tratar, fabricadas en la Península y trasladadas posteriormente a Lanzarote.
El montaje principal ya está completado, aunque todavía quedan por realizar los acabados finales antes de dar por concluida la obra.
Según las características facilitadas por el artista, el monumento alcanzará los 4,5 metros de altura y tres metros de anchura, con una estructura interior hueca y un peso aproximado de 900 kilos.
Camacho considera que el peso resulta relativamente reducido en comparación con el volumen total de la creación, una circunstancia que facilitará las operaciones necesarias para su colocación, aunque la instalación requerirá la correspondiente planificación técnica.
Una vez que la obra llegue a su emplazamiento definitivo, el Ayuntamiento deberá concretar la fecha del acto de presentación pública.
Un diseño elegido por los vecinos
La iniciativa nació de un proceso participativo desarrollado durante los primeros meses de 2025. En aquella convocatoria, los ciudadanos pudieron conocer y votar entre cuatro propuestas escultóricas, todas diseñadas por Rigoberto Camacho.
Las diferentes maquetas se exhibieron en la Casa de la Cultura Agustín de la Hoz, permitiendo que la población valorara las alternativas antes de decidir cuál representaría al Carnaval de Arrecife.
El procedimiento contó con la coordinación de la Concejalía de Cultura, que en aquel momento estaba encabezada por Abigail González.
La propuesta finalmente seleccionada fue la que obtuvo el respaldo popular y también cuenta con la satisfacción de su creador, que ha expresado su preferencia por el diseño escogido.
Un reconocimiento a la historia del Carnaval de Arrecife
La instalación de este monumento pretende dejar una huella permanente de una de las principales manifestaciones culturales y festivas de la capital de Lanzarote.
El homenaje está dirigido tanto a las agrupaciones carnavaleras como a las numerosas personas que, desde distintos ámbitos, han dedicado años de esfuerzo a mantener y enriquecer esta tradición.
Con su futura ubicación junto a El Reducto, la escultura aspira a convertirse en un punto de referencia para residentes y visitantes, además de recordar el papel que han desempeñado generaciones de carnavaleros en la historia de las fiestas.
Si se cumplen los plazos previstos, Arrecife comenzará 2027 con una nueva pieza patrimonial dedicada a su Carnaval, fruto de la creación artística y de una elección en la que la ciudadanía tuvo la última palabra.