El director de arte gaditano se estrena como escenógrafo del Carnaval chicharrero de la mano de Enrique Camacho, que regresa a la dirección artística de las galas
El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2027 comienza a tomar forma con una importante novedad. Según adelanta el periódico El Día, el escenógrafo y director de arte gaditano Juan Sebastián Domínguez será el encargado de transformar el Recinto Ferial en el escenario de la Roma Imperial, motivo elegido para la próxima edición de la fiesta.
Su incorporación supone también su estreno como responsable de la escenografía del Carnaval chicharrero. Aunque inicialmente se daba por prácticamente asegurada la continuidad de Sergio Macías, responsable del decorado de 2026, Enrique Camacho ha apostado finalmente por Domínguez para afrontar un proyecto que pretende alejarse de los tópicos asociados a la antigua Roma.
La información publicada por El Día señala que Domínguez llega a Santa Cruz con una amplia trayectoria en el mundo de las artes escénicas y la televisión. Ha trabajado en escenografía, vestuario e iluminación para ópera, zarzuela, danza, teatro y musicales, además de asumir la dirección de arte de programas como Benidorm Fest, Got Talent, The Dancer o Idol Kids.
También fue responsable, junto al grancanario Israel Reyes, de la puesta en escena de Nebulossa con ‘Zorra’, la propuesta española para Eurovisión 2024. Una relación profesional que se ha convertido además en una estrecha amistad, hasta el punto de que Domínguez considera a Reyes «casi un hermano».
Pero su relación con el Carnaval viene de mucho antes de los grandes platós y escenarios televisivos. Nacido en Cádiz, ha crecido con una concepción del Carnaval en la que la escenografía, la palabra y el público forman parte de un mismo relato.
«Ser de Cádiz no es solo haber nacido allí, es haber crecido entendiendo el Carnaval como una estructura dramática», explica.
De esa escuela carnavalesca procede buena parte de su manera de entender la escenografía: un decorado no debe limitarse a embellecer un escenario, sino que tiene que contar, acompañar y formar parte de aquello que sucede sobre él.
Y precisamente ahí encuentra una de las grandes diferencias entre los dos carnavales.
«Si Cádiz es la palabra, la copla y la calle estrecha; Santa Cruz es la imagen, la fantasía y la avenida», resume.
Una dualidad que le atrae especialmente y que le ha permitido acercarse a la fiesta santacrucera desde una perspectiva diferente. Domínguez reconoce su fascinación por la capacidad del Carnaval de Santa Cruz para transformar toda una ciudad y, especialmente, por una Gala de la Reina que no duda en definir como «una ópera popular».
Una Roma alejada de los tópicos
El gran desafío será ahora convertir el Recinto Ferial en una Roma Imperial que huya de la imagen más tópica de la civilización romana.
Domínguez ya ha tenido que enfrentarse a ese mismo universo creativo con ‘Gades Romana’, un proyecto centrado en la historia de Cádiz durante la época romana. Aquella experiencia le obligó a plantearse Roma desde una perspectiva diferente: «No como un decorado de peplum, sino como una dramaturgia viva».
Esa filosofía será trasladada ahora a Santa Cruz.
«No quiero hacer una Roma para mirar, sino una Roma para habitar y festejar. Una Roma viva, excesiva y popular», adelanta.
Por ello, la propuesta no se basará en una sucesión de columnas, templos y elementos clásicos construidos como un simple telón de fondo. La intención es crear una escenografía integrada en el espectáculo y capaz de convertirse en parte activa de las galas.
«Toda escenografía debe ser funcional, servir a la escena, apoyar la dramaturgia y dar servicio a los que la habitan», sostiene.
Y quienes habitarán esa Roma serán algunos de los grandes protagonistas del Carnaval: comparsas, murgas, agrupaciones musicales y, por supuesto, la Reina del Carnaval.
Del diseño a los talleres
El proyecto se encuentra ya en una fase avanzada. Domínguez prevé cerrar durante las próximas semanas la propuesta definitiva junto a Enrique Camacho y el resto del equipo para, posteriormente, trasladarse a Tenerife y ponerse al frente de la construcción de la escenografía.
El calendario obliga a acelerar los trabajos. El Carnaval 2027 tendrá su primer gran acto en el Recinto Ferial el sábado 23 de enero, con el concurso de agrupaciones musicales.
El escenógrafo gaditano, además, no quiere limitar su participación al diseño sobre el papel. Su filosofía pasa por implicarse directamente en todo el proceso de creación y construcción.
«Soy de los escenógrafos a los que les gusta pringarse las manos y estar en todo el proceso», afirma.
Para afrontar el reto contará con profesionales especializados, pero también con una idea clara de lo que quiere conseguir: que la escenografía no sea simplemente el lugar donde sucede el Carnaval, sino que contribuya a construir el propio espectáculo.
Una trayectoria a la altura del reto
El montaje del Carnaval de Santa Cruz supondrá un nuevo desafío dentro de una trayectoria marcada por grandes producciones. Domínguez cita entre sus experiencias proyectos como Puy du Fou España y ‘El sueño de Toledo’, además de trabajos relacionados con Eurovisión, Eurovisión Junior y el propio Gades Romana.
Sin embargo, Santa Cruz presenta una particularidad que convierte el proyecto en especialmente atractivo: el espectáculo no termina cuando se apagan los focos del escenario.
El Carnaval continúa en las calles, en las avenidas y entre el público.
Y esa dimensión popular parece encajar perfectamente con la idea de Roma que Domínguez quiere llevar al Recinto Ferial: una ciudad para recorrer, una escenografía para vivir y un escenario que forme parte de una gran fiesta.
Con Enrique Camacho de nuevo al frente de la dirección artística y Juan Sebastián Domínguez encargado de vestir el Recinto Ferial, el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2027 comienza así a levantar sus primeras columnas. Pero, esta vez, Roma no será solo un decorado.
Será el escenario de una fiesta pensada para ser vivida.