El nuevo director musical de la murga novel afronta con ilusión el reto de preparar el debut de Indomables en el Carnaval 2027. Con una amplia trayectoria en el mundo murguero y la enseñanza musical, asegura que el trabajo, la afinación y el compañerismo serán las claves para afrontar con éxito el estreno sobre el escenario.
Hablar de Rafa Bango es hacerlo de una persona que lleva décadas vinculada al Carnaval desde la música. Su historia comenzó en las filas de Mamelucos, una de las murgas referentes de Canarias, donde permaneció durante más de una década. Posteriormente continuó ligado a diferentes proyectos como director musical, hasta que decidió apartarse temporalmente del Carnaval.
Ahora regresa con un desafío completamente nuevo: dirigir musicalmente a Indomables, la murga que debutará en el Concurso de Murgas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2027. Un proyecto que aceptó impulsado por la ilusión de su presidenta, Sari Martín, y con el firme propósito de formar un grupo que disfrute cantando y haga del trabajo la mejor herramienta para afrontar su estreno.
Para quienes aún no conocen su trayectoria, ¿cómo comenzó su historia dentro del mundo de las murgas?
Mi historia comenzó en Mamelucos, la murga de toda la vida para mí. Estuve unos doce años con Manolo Peña y Toño, aprendiendo muchísimo. Antes me habían propuesto entrar en otra murga, Los Singuangos, pero siempre tuve claro que si entraba en alguna sería en Mamelucos. Para mí era la murga que mejor sonaba, casi como un coro, que es el tipo de música que siempre me ha gustado.
Después de mi etapa como componente seguí vinculado al Carnaval realizando arreglos musicales para diferentes murgas, entre ellas Los Trabas y la murga infantil Los Chinchositos. Más tarde me alejé del mundo carnavalero porque me dediqué a otros proyectos, hasta que apareció esta nueva oportunidad.
Después de tantos años ligado al Carnaval, ¿qué significa para usted asumir la dirección musical de una murga que debutará en 2027?
Supone una enorme responsabilidad. La experiencia me ha enseñado que para llegar a un concurso de murgas hay que trabajar muchísimo. No basta con tener ilusión; hace falta preparación, ensayos y compromiso para ofrecer un trabajo digno en un escenario que ve todo el mundo.
Mi principal responsabilidad es conseguir que la murga suene bien y que llegue al concurso con la tranquilidad de haber hecho todo el trabajo posible.
¿El gran reto será disfrutar y dejar una buena carta de presentación en ese primer Carnaval?
Exactamente. Ese es el principal objetivo. Queremos que las componentes disfruten, que lleguen sin nervios porque saben que todo está preparado. Lo importante es que el trabajo esté bien hecho y que podamos sentirnos orgullosos del resultado, independientemente del lugar que ocupemos.
¿Qué fue lo que le convenció para aceptar el proyecto de Indomables?
Sin duda, Sari Martín. Cuando me llamó no pude decirle que no. La conozco desde hace muchos años y la pasión con la que me habló del proyecto me emocionó. Me transmitió toda la ilusión que tiene por sacar adelante esta murga, a pesar de todas las dificultades que supone empezar desde cero.
Eso fue suficiente para convencerme. Además, para mí también representa un reto muy bonito y pienso implicarme al cien por cien.
Como director musical, ¿qué identidad quiere transmitir a las componentes de Indomables?
Lo primero es que disfruten de cada ensayo. Quiero que venir a ensayar sea un momento agradable y no una obligación.
Mi intención es que aprendan a cantar. Yo soy profesor de canto en la Escuela Leucona y siempre he visto una murga como un gran coro. Me gustaría que las componentes descubran todo lo que pueden aprender vocalmente y que se sientan artistas cada vez que suban a un escenario.
¿Ese será el mayor desafío de la murga durante su primer año?
Sí, sin ninguna duda. Aunque muchas componentes ya tienen experiencia en otras murgas, el primer año siempre es complicado.
Mi trabajo será adaptar los arreglos al grupo que tengo delante, sacar el máximo rendimiento posible de sus voces y conseguir que todo suene afinado y coherente.
¿Qué le pedirá a las componentes de Indomables durante esta nueva etapa?
Sobre todo ilusión y ganas de aprender. Quiero que vengan predispuestas a escuchar, porque escuchar es la base para aprender.
No solo vamos a preparar un concurso, también vamos a formarnos musicalmente. Si están en una murga es porque les gusta cantar y quiero ayudarles a desarrollar esa faceta para que disfruten todavía más de esta experiencia.
¿Qué mensaje le gustaría enviar a los aficionados del Carnaval y a quienes aún están pensando en formar parte de Indomables?
Les diría que se animen, porque pocas veces he visto un proyecto con tanta ilusión como este. Desde que entré en el grupo de WhatsApp he comprobado las ganas que tiene todo el mundo de empezar.
Sabemos que el primer año siempre trae dificultades, desde encontrar un local de ensayo hasta organizar todo el proyecto, pero también contamos con personas que llevan meses trabajando para hacerlo realidad. Gracias a la Escuela Leucona hemos podido disponer de un espacio para comenzar los ensayos y eso es un paso muy importante.
A toda la afición le digo que vamos a darlo todo. Estamos trabajando con muchísima ilusión y con el objetivo de hacer un buen papel en nuestro debut. Ese es nuestro compromiso y nuestra mayor motivación.
El nuevo director musical de la murga novel afronta con ilusión el reto de preparar el debut de Indomables en el Carnaval 2027. Con una amplia trayectoria en el mundo murguero y la enseñanza musical, asegura que el trabajo, la afinación y el compañerismo serán las claves para afrontar con éxito el estreno sobre el escenario.