Entre  gastronomía y confraternización. La murga grancanaria “Ni Quito Ni Pongo” (NKT) demuestra que el carnaval no es solo escenario, sino también familia y tradición. El pasado sábado 20 de junio, el grupo celebró una nueva edición de su ya clásico “Torneo de Zanga, NKT 2026”, una jornada que combinó deporte, gastronomía y, sobre todo, muchos “ratitos” de convivencia entre compañeros y seres queridos.

El espíritu de “Ni Quito Ni Pongo” trasciende los escenarios y los ensayos. La murga, una de las agrupaciones más emblemáticas de Gran Canaria, volvió a demostrar que la unión y la amistad son sus verdaderos motores con la celebración de su ya tradicional Torneo de Zanga, que este año alcanzó su edición de 2026 con el mismo éxito de participación y ambiente de siempre.

La cita, que tuvo lugar el pasado sábado día 20, reunió a numerosos integrantes de la murga, familiares y simpatizantes en una jornada lúdica que ya se ha convertido en un clásico dentro del calendario de la agrupación. El torneo, que mantuvo el formato de ediciones anteriores, comenzó con una intensa liguilla inicial que dio paso a unas emocionantes semifinales. Finalmente, la gran final enfrentó a dos parejas muy competitivas: la formada por Carmelo y Toni, y la compuesta por Gustavo y Antonio. Tras un reñido encuentro, los grandes vencedores de esta edición fueron Gustavo y Antonio, quienes se alzaron con el ansiado trofeo de campeones.

El humor y la autocrítica, siempre presentes

Como no podía ser de otra manera, el característico humor de la murga también tuvo su espacio. Desde la organización del torneo no dudaron en lanzar un guiño cómplice a sus seguidores: “Ya van dos años sin representación de la murga en la final, tendremos que hacer más tenderetes para practicar, parece ser”, bromeaban, evidenciando que entre risas y buen ambiente también hay espacio para el espíritu competitivo y las ganas de superación.

Más allá de la competición, el evento se consolidó como una gran fiesta de hermandad. El broche de oro de la jornada llegó con el tradicional asado de cochino negro, un plato estrella que deleitó a todos los asistentes. Y si de exquisita gastronomía se trata, hubo un plato que se llevó todas las alabanzas: el famoso “Cochino a la sal” de Los Cercadillos, que fue calificado por los presentes como “espectacular”. Junto a él, no faltaron las guarniciones, los postres y el buen vino para acompañar una velada inolvidable.

Apoyo institucional y mirando al futuro

Este tipo de encuentros no serían posibles sin el respaldo de las instituciones. En esta ocasión, el evento contó con la colaboración del Cabildo de Gran Canaria, una muestra más del apoyo al tejido asociativo y cultural de la isla.

Con la mirada ya puesta en el próximo carnaval y con la etiqueta #NKT27modoON ya activada en sus redes sociales, la murga “Ni Quito Ni Pongo” continúa sumando momentos especiales que fortalecen los lazos de su familia y afianzan su legado en el carnaval canario. Como ellos mismos dicen: “Seguimos sumando ‘ratitos’…”, y de esos ratitos, sin duda, está hecho el auténtico espíritu de la murga.

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