El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife de 2027 marcará un nuevo hito en la participación de agrupaciones murgueras procedentes del norte de la Isla. La próxima edición incorporará, además de las formaciones que ya compiten habitualmente en el certamen capitalino, a la murga vencedora del concurso comarcal, ampliando así la representación norteña en la principal cita carnavalera del Archipiélago.
La decisión fue comunicada durante los encuentros mantenidos entre el área de Fiestas del Ayuntamiento y los distintos colectivos carnavaleros. El concejal responsable, Javier Caraballero, confirmó que volverá a implantarse el denominado “pase de oro”, una medida que permitirá a la murga ganadora del Norte acceder directamente al concurso de Santa Cruz.
Esta fórmula había desaparecido en los últimos años tras la apertura de los procesos de inscripción, que permitían participar a las agrupaciones sin que su procedencia geográfica fuera un factor determinante. Con su recuperación, la organización busca reconocer el peso específico que tienen los concursos del Norte dentro del panorama murguero insular.
Se mantiene el sistema de competición
En cuanto al desarrollo del certamen, el concurso de murgas adultas conservará el esquema estrenado en la última edición. De este modo, se celebrarán cuatro fases clasificatorias y una gran final con ocho agrupaciones aspirantes al título.
Las rondas eliminatorias están previstas entre el 1 y el 4 de febrero, mientras que los actos vinculados a la crítica carnavalera y el tradicional pasacalle se desarrollarán durante el fin de semana posterior.
La configuración del concurso también experimentará algunos movimientos entre las agrupaciones participantes. Una de las novedades será el regreso de varias formaciones históricas, mientras que otras debutarán en la competición. Asimismo, la integración de determinados colectivos reducirá el número de plazas disponibles, circunstancia que obliga a la organización a mantener un límite de participantes.
Aunque la previsión inicial supera el número de puestos contemplados por el reglamento, desde Fiestas se confía en que se produzcan ajustes antes del cierre definitivo de inscripciones. Paralelamente, se reservará una plaza para la agrupación que resulte vencedora del concurso norteño.
Reuniones con los colectivos
Las decisiones fueron abordadas durante una intensa jornada de trabajo en la que representantes municipales y grupos carnavaleros analizaron diversos aspectos organizativos de la próxima edición. Antes del encuentro con las murgas adultas también se celebraron reuniones con las murgas infantiles y con los grupos coreográficos.
En estos últimos casos no se prevén cambios significativos en la estructura de los concursos, aunque se estudian fórmulas para distribuir las actuaciones en distintos bloques horarios y agilizar el desarrollo de las galas.
Debate sobre el escenario y la identidad murguera
Uno de los asuntos que generó mayor intercambio de opiniones fue el diseño del escenario para los concursos. El Ayuntamiento mantiene como prioridad garantizar una capacidad superior a las siete mil localidades, independientemente de la distribución definitiva del espacio escénico.
El encuentro también sirvió para reabrir el debate sobre la evolución de las murgas y su papel dentro del Carnaval actual. Representantes de diferentes agrupaciones intercambiaron puntos de vista acerca de la puesta en escena, el equilibrio entre espectáculo y crítica, así como otros elementos tradicionales que forman parte de la identidad murguera.
Entre los temas tratados destacaron igualmente el uso de los biombos durante las actuaciones, los criterios para la selección de los miembros del jurado y la conveniencia de que todos los integrantes participen con el vestuario completo de sus respectivas agrupaciones.