El Carnaval no entiende de descansos, y la comparsa Los Joroperos es una fiel reflejo de ese ritmo frenético que solo los amantes de la fiesta conocen bien. Este fin de semana, el grupo ha demostrado que su energía no tiene límites, encadenando tres actuaciones en apenas 48 horas y llevando su ritmo y color a distintos escenarios de la geografía tinerfeña.
El viernes, Los Joroperos pusieron su sello en el Club Náutico de Santa Cruz, un enclave privilegiado donde el mar y la música se dieron la mano. La actuación, que congregó a socios y visitantes, sirvió para calentar motores de cara a un fin de semana que se preveía intenso. Con su puesta en escena habitual, la comparsa demostró que su repertorio encaja en cualquier espacio, desde los escenarios más grandes hasta las veladas más íntimas junto al océano.
La segunda parada llegó el sábado, con una cita de marcado carácter social. Los Joroperos fueron los encargados de poner el broche de oro a la clausura de los talleres municipales de participación ciudadana, celebrada en la emblemática plaza de Las Mantecas. Este evento, que reúne a vecinos y colectivos del municipio, encontró en la comparsa el colofón perfecto para una jornada dedicada al tejido asociativo y la convivencia. La plaza se llenó de color y ritmo, cerrando así un ciclo de formación y encuentro con la mejor de las celebraciones.
Pero el domingo no fue día de descanso. Con la misma entrega, Los Joroperos se trasladaron hasta el municipio de El Rosario para participar en la Trail Las Carboneras, una prueba deportiva que combina el esfuerzo físico con el disfrute del entorno natural. La comparsa, fiel a su cita con los eventos populares, animó a los participantes y arrancó sonrisas entre los asistentes, demostrando que el Carnaval también tiene cabida en el calendario deportivo.
“Este fin de semana hemos estado a tope”, resumen desde la agrupación, conscientes de que este tipo de maratones de actuaciones son el termómetro del cariño que el público les profesa. Los Joroperos han vuelto a demostrar que su compromiso con la fiesta y con la gente va más allá de las tablas del concurso, consolidándose como una de las comparsas más activas y versátiles del panorama carnavalero.
Tres días, tres localidades y tres públicos diferentes que han vibrado con la misma intensidad. Los Joroperos cierran así un fin de semana para el recuerdo, con la vista ya puesta en los próximos compromisos que el Carnaval y el calendario festivo les depararán. Porque si algo caracteriza a esta comparsa es su capacidad para estar siempre donde se les necesita, llevando alegría allá donde van.