Medio siglo de historia está a la vuelta de la esquina, pero la Murga Los Intoxicados prefiere mirar hacia adelante sin olvidar ni una sola noche de risas, sátira y resistencia. Hoy 22 de mayo, a las 21.00 horas, abren las puertas de su local para un reencuentro de antiguos y nuevos componentes. La consigna: llevar el corazón bien preparado.

El carnaval tiene venenos que curan. Y el más adictivo de todos se llama Los Intoxicados. Cuarenta y cinco años después de aquel primer grito callejero, la murga sigue en pie —más viva que nunca—, con la misma receta de siempre: verdad, humor y un compromiso feroz con las fiestas populares.

🎭✨ “Porque si algo no ha cambiado en todo este tiempo es nuestra manera de vivir el carnaval” ✨🎭

El anuncio llegó como un fogonazo en redes sociales, acompañado de trompetas emoji, corazones amarillos y un cohete que parece despegar directo al cielo. Y no es para menos: Los Intoxicados se preparan para celebrar nada menos que 45 años de historia, música y resistencia cultural.

Pero este no será un festejo cualquiera. Ni mucho menos una despedida.

“Prepara la trompeta, la voz, pero sobre todo el corazón… porque este aniversario promete ser inolvidable”

La cita está marcada con fuego en el calendario murguero: hoy  viernes 22 de mayo a las 21:00 horas en su histórico local de ensayo, ubicado en la calle Barcelona N° 16. Allí, entre carteles antiguos, fotos amarillentas y el olor a ensayo recién terminado, se darán cita dos generaciones: los que estuvieron desde el primer compás y los que recién se suman a esta locura hermosa.

“Reencuentro de antiguos y nuevos componentes”, destacan desde la murga. Y esa mezcla no es casual: Los Intoxicados siempre supieron que el relevo generacional no se impone, se contagia. Como un veneno bueno.

Cuarenta y cinco años después, la agrupación sigue haciendo historia —así, sin mayúsculas tímidas—, porque cada nuevo componente trae una historia nueva, y cada viejo integrante conserva en la memoria la chispa de aquel primer disfraz.

“No faltes. Tu voz, tu murga, tu lugar.”

El cierre del anuncio es tan directo como sincero. Porque en Los Intoxicados no hay butacas vacías para los tímidos. Hay un lugar para cada garganta dispuesta a desafinar con orgullo, para cada bombo que quiera retumbar en la madrugada, para cada corazón que entienda que el carnaval no se vive desde afuera.

El 22 de mayo, las puertas de la calle Barcelona se abren. Adentro, 45 años de historia los esperan. Y una certeza: el veneno de Los Intoxicados sigue siendo la vacuna más alegre contra la indiferencia.

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