La iniciativa, respaldada por el Cabildo de Tenerife, une a grandes profesionales del diseño y la escena para formar a las futuras protagonistas de la fiesta.
El Carnaval de Tenerife vuelve a demostrar que es mucho más que una fiesta: es una cantera de talento, un escaparate de cultura y un motor de ilusión compartida. La reciente puesta en marcha del Curso de Reina del Carnaval 2026, en el centro cultural de Las Eras; organizado por Asociacion de Diseñadores y Artesanos del Carnaval de Tenerife con el apoyo del Cabildo de Tenerife, es una prueba más de ello.
Quienes han tenido la oportunidad de seguir de cerca esta iniciativa no dudan en calificarla como “una apuesta preciosa” por la formación, la creatividad y la gente de las islas. Y es que, bajo el lema implícito de que la ilusión, el talento y la cultura canaria se unen para seguir haciendo grande el carnaval, el curso se perfila como un espacio único de aprendizaje y crecimiento.
Detrás de este proyecto se encuentra una alianza de primer nivel. Los profesionales Noé González y Tin Quintero han unido su experiencia y savoir faire para guiar a las participantes en un recorrido que abarca desde el diseño de fantasías hasta el trabajo escénico, pasando por la proyección personal y el conocimiento profundo de lo que significa optar a ser Reina del Carnaval.
“Este curso será una oportunidad preciosa para aprender, disfrutar y seguir impulsando el talento de nuestra gente”, aseguran desde la organización, transmitiendo un entusiasmo que se ha contagiado rápidamente entre los seguidores del carnaval.
Pero lo más llamativo del mensaje es un prometedor adelanto: “Y esto es solo el comienzo… pronto vendrán muchas buenas noticias para nuestros creativos del carnaval que me hacen especialmente feliz”. Una declaración que invita a mantener la atención sobre lo que está por venir y que refuerza la idea de que el sector creativo vinculado a las fiestas isleñas vive un momento dulce, lleno de proyectos y reconocimiento.
El Carnaval de Tenerife no solo vive en las noches de disfraces y comparsas. También se construye en talleres, aulas y pasarelas donde se forja el relevo generacional. Y cursos como este son la mejor prueba de que la llama de la fiesta arde con más fuerza que nunca.