La murga tinerfeña cita a antiguos y nuevos componentes este viernes 8 de mayo a las 18:00 horas en el AAVV Santiago Apóstol para arrancar la cuenta atrás del 2027.
iez años no es cualquier cosa. Y los Redoblones lo saben. La murga tinerfeña encara su temporada 2027 con un motivo extra para la ilusión: una década sobre las tablas, con coplas, disfraces y ese humor ácido que los ha convertido en un nombre propio del carnaval.
La agrupación ha convocado su primera reunión de cara al próximo carnaval para este viernes 8 de mayo a las 18:00 horas en su local habitual, la Asociación de Vecinos Santiago Apóstol. El llamamiento es doble: por un lado, para los veteranos que han hecho posible estos diez años; por otro, para todas aquellas nuevas voces que quieran sumarse a la fiesta.
“Redoblones 2027 ya es una realidad, ya estamos trabajando en ello y ya queda muy poquito para empezar”, anuncian desde la murga.
Una década de coplas y familia
Cumplir diez años en el exigente mundo de las murgas no es fácil. Detrás de cada actuación hay noches de ensayo, kilómetros de recorrido y, sobre todo, un sentimiento de familia que ha mantenido al grupo unido durante una década. Ese espíritu es el que quieren celebrar este año.
“Este año será muy especial, pues cumplimos 10 años en el carnaval, así que no te lo pienses, vive este gran año desde dentro, en familia”, señala el comunicado, adornado con un emoji de trompeta que ya es su seña de identidad.
La reunión del viernes será el pistoletazo de salida a una temporada cargada de sorpresas, con un repertorio que promete estar a la altura de la efeméride. Y el mensaje final, tan breve como efectivo, no deja lugar a dudas: “Nos vemos ¿no? Din don… 🎺”
El carnaval, ese lazo que no se rompe
Las murgas son el corazón cantante del carnaval tinerfeño. Redoblones, con diez años a sus espaldas, ya forma parte de ese paisaje sonoro que cada invierno despierta las calles. Ahora, con la vista puesta en 2027, la murga demuestra que la pasión no entiende de años.
La cita es este viernes. Y la promesa, celebrar como se merece una década de amistad, música y mucho carnaval.