La murga de Agüimes celebró su tradicional salida a la ciudad castellana con días de convivencia, humor y turismo único. “Lo importante es la compañía… y ahí somos muy afortunados”, afirman.

 Ni el calendario ni los kilómetros frenan a Los Sombreritos. Un año más, y ya van unos cuantos, Valladolid volvió a vestirse de risas, disfraces y complicidad para recibir a esta murga grancanaria que ha hecho de la expedición anual una tradición sagrada. 2026 no fue la excepción.

“📍Valladolid 2026, una vez más, escenario de nuestra ya tradicional expedición”, escribía ayer la propia murga en sus redes sociales, acompañando un álbum de imágenes que rezumaban abrazos, paisajes urbanos y muchas sonrisas. La publicación, en pocas horas, se llenó de comentarios de seguidores que ya esperan cada año esta crónica de felicidad nómada.

Porque si algo define la esencia de Los Sombreritos no es solo su talento sobre las tablas —que también—, sino su capacidad de convertir cualquier viaje en una fiesta del alma. Y en esta edición, el grupo quiso destacar lo de siempre, pero que nunca se da por sentado: la gente.

“Rodeados de buena gente, de esa que suma, que hace familia sin darse cuenta. Días llenos de risas, anécdotas, momentos que se quedan para siempre”.

El eje de la expedición volvió a ser el compañerismo. Ni el frío de la meseta ni las largas caminatas turísticas empañaron unos días donde cada comida, cada calle empedrada y cada ensayo improvisado en un rincón cualquiera de Valladolid se transformó en recuerdo eterno.

Y ahí aparece un nombre propio: Toribio. El gran amigo de la murga, “que no falla nunca”, fue el alma logística de la aventura. Gracias a él, las famosas “rutas turísticas marca de la casa” volvieron a ser un éxito: itinerarios perfectamente medidos entre monumentos, bares con solera y rincones con historia, todo aderezado con el humor ácido y cariñoso que caracteriza al grupo.

“Perfectamente organizadas por nuestro gran amigo Toribio, que no falla nunca 👏🏼”, presumían los Sombreritos. Y es que, en un mundo de GPS y guías digitales, todavía hay quien planifica con corazón y cuaderno de notas.

Más allá de los lugares

El mensaje final de la murga resume su filosofía de vida: “Porque al final, más allá de los lugares, lo importante es la compañía… y ahí, somos muy afortunados ❤️”. Una declaración que resuena con fuerza en un momento donde lo efímero a menudo se come lo esencial.

Los Sombreritos, lejos de pensar en el descanso, ya planean el siguiente destino. Porque ellos “nunca descansan” y tienen claro su lema: seguir siempre hacia adelante, compartiendo alegría, amistad y muchos buenos momentos juntos 🎭✨.

Valladolid 2026 ya es historia. Pero en Agüimes, en los rincones donde ensayan y ríen, el eco de esta expedición sonará durante meses. Y Toribio, seguramente, ya está trazando el mapa del próximo año.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *