La murga Los Legañosos vivió el pasado jueves una experiencia muy especial. Kike, Roberto y Jonás, componentes de la agrupación, se desplazaron hasta el Centro Ocupacional Envera, en Carrizal, para compartir una jornada de carnaval diferente junto a los chicos y chicas del centro. Una mañana llena de música, color y, sobre todo, mucha emoción.
El carnaval no solo se vive en los tablados. También se siente en pequeños gestos, en encuentros que trascienden lo artístico y se convierten en algo mucho más grande. Eso es lo que ocurrió en la mañana de este jueves, cuando la Agrupación Cultural y Recreativa Murga Los Legañosos decidió acercar su arte a un lugar muy especial.
Kike, Roberto y Jonás, tres de sus componentes, se trasladaron hasta el Centro Ocupacional Envera, situado en Carrizal, para compartir una jornada de convivencia con los usuarios y usuarias del centro. Lo que comenzó como una visita se transformó en un auténtico derroche de alegría, donde la música de carnaval y el espíritu murguero hicieron las delicias de todos los presentes.
Una experiencia enriquecedora
La iniciativa, organizada por el equipo educativo de Envera, permitió que los chicos y chicas del centro disfrutaran de cerca de una de las agrupaciones más queridas del carnaval. Entre coplas, palmas y muchas risas, la mañana transcurrió en un ambiente de pura complicidad.
Desde la murga no ocultaron su emoción y agradecimiento por haber formado parte de esta experiencia. “Agradecemos de corazón a los educadores y educadoras por la invitación y por permitirnos vivir esta experiencia tan enriquecedora”, expresaron tras la jornada.
El carnaval como herramienta de inclusión
Actividades como esta demuestran que la fiesta del carnaval va mucho más allá de los concursos y las actuaciones. Se convierte en una poderosa herramienta de inclusión, capaz de derribar barreras y de llevar alegría a todos los rincones. En esta ocasión, Los Legañosos demostraron que el espíritu murguero no entiende de escenarios: está en cada persona dispuesta a compartirlo.
Un hasta luego, no un adiós
La jornada concluyó con la promesa de repetir. Tanto los componentes de la murga como los chicos y chicas del centro coincidieron en que fue una mañana para recordar. “¡Hasta la próxima!”, despidieron desde la agrupación, dejando la puerta abierta a futuros encuentros.
Los Legañosos continúan así demostrando que, además de hacer reír y emocionar sobre las tablas, su compromiso con el carnaval y con su comunidad va mucho más allá.