Tinajo vivió en la tarde de este sábado, 7 de marzo, una de las jornadas más esperadas de su calendario festivo con la celebración de la tradicional Cabalgata de Carnaval. El desfile, acto central de las fiestas, transformó las calles del municipio en una auténtica explosión de color, ritmo y fantasía, congregando a numerosos vecinos y visitantes.
La comitiva, en la que participaron mascaritas, carrozas y grupos de disfraces, recorrió el trazado urbano en un ambiente de algarabía popular. Este año, la temática elegida, “Vikingos”, sirvió de inspiración para muchos de los participantes, que lucieron creativos atuendos alusivos a la mitología nórdica, sin dejar de lado el ingenio y el humor que caracterizaron a estas fiestas.
La cita, organizada por el Ayuntamiento, volvió a demostrar el carácter participativo del carnaval tinajero, consolidándose como uno de los eventos multitudinarios del municipio. Tras el paso del desfile, la fiesta continuó en la vía pública, donde la música y el buen ambiente se prolongaron durante toda la noche, atrayendo a un público de todas las edades que no quiso perderse uno de los fines de semana más vibrantes de Lanzarote.
La fiesta llegó a su fin con la divertida Carrera de Mascaritas
La programación carnavalera no se detuvo y puso este domingo 8 de marzo el broche de oro a tres intensos días de celebración. Para la jornada de ayer estaba prevista una de las pruebas más simpáticas y esperadas: la popular Carrera de Mascaritas, un recorrido en el que los participantes, ataviados con sus disfraces, pusieron a prueba su destreza sin perder el espíritu lúdico y festivo.
Además de esta singular competición, la agenda dominical incluyó un completo programa de actividades para todos los públicos, con animación y propuestas diseñadas para mantener el ambiente carnavalero hasta el último momento.
De esta manera, el Carnaval de Tinajo, celebrado del 6 al 8 de marzo, concluyó su edición tras un fin de semana repleto de actos que incluyeron actuaciones, concursos y verbenas, reafirmando su posición como una de las citas festivas más arraigadas y participativas no solo del municipio, sino de toda la isla de Lanzarote.