El escenario principal del municipio acogió un espectáculo donde la crítica y el humor se dieron la mano, con la participación especial de ‘Diablos Locos’ y un sentido reconocimiento a la trayectoria de las agrupaciones locales.

El Carnaval de Icod de los Vinos vivió una de sus noches más especiales. Sobre el escenario principal, las murgas del municipio desplegaron todo su talento en una velada donde la ironía, la sátira y la crítica social volvieron a demostrar que, en Carnaval, la reivindicación también se canta y se disfruta. La murga invitada ‘Diablos Locos’ se sumó a la fiesta, enriqueciendo un espectáculo que hizo reír, reflexionar y sentir el espíritu más auténtico de la fiesta.

Pero la noche fue mucho más que actuaciones. El alcalde de Icod, en un discurso cargado de emoción, quiso poner en valor el trabajo silencioso y constante de las agrupaciones locales, esas que durante meses ensayan, escriben, discuten letras y afinan voces para que, cuando llegue febrero, el barco carnavalero esté listo para zarpar.

Un reconocimiento a quienes hacen posible el Carnaval

El regidor municipal destacó la labor de las murgas no solo durante las fiestas, sino a lo largo de todo el año, a través de su participación en la comisión mixta del Carnaval. “Gracias por la entrega silenciosa, por su compromiso constante y por entender que el Carnaval dura todo el año”, manifestó, dirigiéndose a los presentes.

El acto sirvió también para poner en valor a aquellas agrupaciones que han llevado el nombre de Icod más allá de sus fronteras. Deslenguadas, Chaladas, Tiralenguas y Tiralengüines han participado en concursos de ámbito comarcal e insular, como el Concurso de Murgas del Norte o el de Santa Cruz, dejando el pabellón bien alto. “Allí, en esos otros puertos carnavaleros, han demostrado que desde Icod se canta con valentía e identidad”, subrayó el alcalde.

El equilibrio entre concursar y hacer Carnaval desde casa

Pero el discurso quiso ir más allá de quienes compiten fuera. El alcalde reivindicó también el papel fundamental de las murgas que deciden quedarse y hacer Carnaval desde el municipio. “En este viaje no solo cuentan los que cruzan océanos. También cuentan, y mucho, quienes deciden quedarse en casa. Las murgas y grupos que no concursan son igualmente esenciales. Sin ustedes, este barco no zarpa; me atrevo a decir que se hundiría”, afirmó.

Una mención especial recibió la Murga Ni Pa Tanto, que este año celebra nada menos que medio siglo de historia. Cincuenta años manteniendo viva la llama de la murga más tradicional, creando escuela y transmitiendo la esencia del género a nuevas generaciones. “¡Enhorabuena!”, exclamó el alcalde, arrancando una cerrada ovación del público.

La crítica como esencia de la murga

El regidor también quiso destacar el papel de la Murga ¿Y por qué no?, una agrupación que, según sus palabras, encarna la esencia más pura de la crítica murguera. “En todo viaje hace falta quien se atreva a mirar al capitán a los ojos y decirle lo que piensa. Hace falta quien practique la crítica directa, la murga de siempre, la que hace que el político sienta ese pequeño nerviosismo antes de escuchar sus letras”, señaló.

Y añadió, dirigiéndose a los presentes: “Como alcalde, lo digo alto y claro: esa es la esencia murguera que debemos defender. La murga debe poner nervioso al político que está en la silla. Porque el Carnaval es libertad, es sátira, es espejo. Ustedes han conseguido, desde la sencillez, ser diferentes”.

Un merecido reconocimiento a las Incansables

La velada también sirvió para felicitar públicamente a la Murga Incansables, que recientemente ha recibido de manos del Cabildo Insular un reconocimiento por su extraordinaria trayectoria y su aportación al Carnaval. El alcalde quiso destacar el carácter pionero de esta agrupación, formada por mujeres que decidieron subirse a un escenario en una etapa de la vida en la que muchos piensan en descansar.

“Han sido pioneras, abriendo camino, demostrando que la murga no entiende de edades sino de actitud y de pasión. Mujeres valientes que decidieron cantar, criticar y hacer historia. Han sido ejemplo de coraje y de alegría; auténticas exploradoras de este Carnaval que rompieron moldes y cruzaron fronteras. Gracias por enseñarnos que la ilusión no tiene fecha de caducidad y que el espíritu murguero se lleva en el alma”, concluyó.

La noche terminó con el público puesto en pie, coreando el nombre de sus murgas y con la certeza de que, en Icod de los Vinos, el Carnaval es mucho más que una fiesta: es patrimonio emocional de toda una comunidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *