La asociación Iniciativas.10 denuncia el deterioro del arbolado urbano durante las fiestas por la acumulación de residuos, los orines y el uso de productos químicos, y reclama medidas de protección más efectivas.
Mientras miles de personas tomaban las calles de Santa Cruz de Tenerife para disfrutar del Carnaval, una realidad mucho menos festiva se abría paso entre los disfraces y la música. Los árboles de la ciudad sufrieron, un año más, las consecuencias de una celebración que, según denuncia la asociación Iniciativas.10, se convierte para ellos en un auténtico calvario.
El colectivo, que desde hace años viene alertando sobre esta situación, ha querido poner el foco en lo que considera un problema ambiental silenciado. La portavoz del grupo, que prefiere mantener el anonimato, ha calificado de “impresentable” lo que ocurre con el arbolado durante las carnestolendas. “Se generan toneladas de residuos que la gente cree que desaparecen con la limpieza, pero simplemente se trasladan a otro sitio. No todo se recicla, y el problema ambiental continúa”, explica.
Un maltrato que va más allá de la basura
Los daños que sufren los árboles durante las fiestas no se limitan a la acumulación de desperdicios. La portavoz de Iniciativas.10 enumera otras agresiones igualmente perjudiciales: los orines, el alcohol, los productos químicos utilizados en la limpieza y, también, la colocación de luces y objetos que vulneran la normativa de protección del arbolado.
Precisamente sobre este último punto, la asociación lanza una crítica directa al Consistorio. “El propio Ayuntamiento cuelga luces de los árboles durante todo el año. No se puede aplicar una ley si quienes deben dar ejemplo son los primeros en incumplirla”, denuncia.
El colectivo había solicitado antes del inicio del Carnaval, al igual que ya hizo el año pasado, que se adoptaran medidas para proteger los árboles de todas estas agresiones. La respuesta, a su juicio, ha sido claramente insuficiente.
Mallas protectoras: un parche que no soluciona el problema
Es cierto que en esta edición se han instalado algunas mallas protectoras en puntos concretos, como la plaza Weyler. Pero Iniciativas.10 considera que se trata de una solución meramente testimonial. “No protegen de los orines ni de que se tiren cosas encima”, critica la portavoz.
La sensación del colectivo es que, durante el Carnaval, “parece que todo está permitido”. Una percepción que se ve reforzada, según denuncian, por la falta de una vigilancia efectiva que garantice el cumplimiento de las normativas de protección del arbolado.
Más allá de las fiestas: un cambio de mentalidad necesario
La asociación no limita su preocupación al periodo carnavalero. Iniciativas.10 lleva años reclamando una gestión más sostenible del arbolado urbano durante todo el año, así como un cambio en la mentalidad ciudadana.
Entre las propuestas que plantean figura la instalación de medidas disuasorias en los alcorques, como vegetación o barreras naturales, que impidan que se utilicen como papeleras o urinarios. También reclaman que los servicios municipales de limpieza empleen productos ecológicos, ya que “los químicos actuales afectan a los árboles y a las personas con sensibilidad química”.
Educación, control y sanciones
Para Iniciativas.10, la protección efectiva del arbolado pasa por un triple enfoque. Por un lado, es necesario reforzar los mecanismos de control y aplicar sanciones cuando se incumpla la normativa. Pero igual de importante, subrayan, es la labor de información y sensibilización ciudadana.
“La gente ha empezado a mirar más a los árboles, a entender que son seres vivos y no parte del mobiliario urbano, pero todavía falta implicación real”, reflexiona la portavoz.
El colectivo anuncia que continuará reclamando al Ayuntamiento medidas efectivas que permitan compatibilizar las celebraciones populares, como el Carnaval, con el respeto al entorno natural de la ciudad. Porque, como recuerdan, “los árboles son parte esencial de la identidad y el bienestar de la ciudad, y su cuidado no puede depender del calendario festivo”.