El tradicional entierro de la sardina congrega a miles de personas en un desfile que combinó humor, música y participación ciudadana
Agüimes dijo la noche del pasado miércoles adiós a su carnaval con el ceremonial más esperado. Don Carnal pasó a mejor vida entre el llanto teatral de sus viudas y el ritmo contagioso de las comparsas que acompañaron el cortejo fúnebre. La comitiva partió desde los aparcamientos de la piscina municipal y recorrió las calles del casco histórico hasta alcanzar la plaza del Rosario, donde las llamas redujeron a cenizas la figura de la sardina ante una multitud entregada al espectáculo.
Un desfile de romanos
El sepelio contó con una nutrida representación del carnaval local. La comparsa Aragüimé, la batucada Caribe, la murga infantil Los Serenquenquitos y la murga-afilarmónica Los Serenquenquenes pusieron la nota musical al cortejo. A ellos se sumaron decenas de colectivos que desfilaron con sus mejores galas: desde la Escuelita Murguera acompañando a Vete por Ahí, hasta Los Guanchones y Las Miruflinas, pasando por Las Inkietas, Los Hijos de Chano el Negro, Los Pachachos, Ni Quito Ni Pongo, Las Salamandras, Los Lagartos, Lady’s Lagartos y Los Lagartitos, Las Charanguillas o Los Flokis and the Mokis.
Cerrando el desfile, la carroza que portaba a la difunta sardina avanzaba flanqueada por la banda Guiniguada, en un ambiente que a partes iguales recordaba a un funeral y a una romería. El contraste entre los lamentos exagerados de las plañideras y el jolgorio general del público resumía a la perfección el espíritu de una noche donde la parodia lo invadía todo.
Verbena hasta el amanecer
Alcanzada la plaza del Rosario y consumada la incineración, la fiesta continuó sobre las tablas. La Sabrosa, El Combo Dominicano y el Grupo Arena tomaron el relevo para convertir el corazón del casco en una pista de baile al aire libre. La madrugada se alargó hasta bien entrada la noche, y como manda la tradición, los asistentes pudieron reponer fuerzas con el esperado reparto de pan caliente con aceite y ajo, un gesto que cada año congrega a centenares de fieles a esta costumbre gastronómica.
El carnaval sigue vivo
Aunque Don Carnal haya muerto simbólicamente, la programación festiva de Agüimes aún guarda varios ases en la manga. Hoy y mañana, la plaza del Rosario acogerá un encuentro de carnavales del mundo con participación de grupos locales y visitantes. Destaca la presencia de la chirigota gaditana ‘Los Calaíta’ y la murga Marwan Chilliqui, además de un taller de letras carnavaleras y la presentación de la Asociación para la Conservación del Patrimonio Escrito y Audiovisual del Carnaval de Canarias.
El sábado 21 será el turno del carnaval de día, que llenará el casco de música y actividades desde el mediodía. Una semana después, el 28 de febrero, el Cruce de Arinaga acogerá su propio carnaval de tarde. El broche final llegará el 1 de marzo con actividades familiares y la gala de variedades de la comparsa Aragüimé, cerrando así un mes intenso de sátira, disfraces y participación popular en el sureste de Gran Canaria.