El Combo Dominicano, Miriam Cruz y Ke Personajes encabezaron las 17 actuaciones de una jornada que superó las nueve horas de música ininterrumpida entre el escenario principal y la plaza de Canarias
El Martes de Carnaval convirtió el parque Santa Catalina en el epicentro de la fiesta en la capital grancanaria. Miles de personas, muchas de ellas ataviadas con vistosos disfraces, abarrotaron el recinto para disfrutar de una nueva edición del Carnaval de Día, que en esta ocasión ofreció más de nueve horas de música en directo repartidas entre el escenario principal y el de la plaza de Canarias.
Una maratón musical con 17 actuaciones
La jornada arrancó con la actuación de La Trova, grupo que pisaba con soltura un escenario que conoce bien tras más de una década formando parte del ocio carnavalero. Su directo sirvió como pistoletazo de salida para una programación que incluyó hasta 17 propuestas musicales diferentes.
Uno de los momentos más esperados llegó de la mano de Miriam Cruz, la exvocalista de Las Chicas del Can e intérprete del himno verbenero ‘La Loba’. Ataviada con un llamativo vestido amarillo flúor, la dominicana encendió el ambiente en el escenario de la plaza de Canarias y consiguió que el público coreara a pleno pulmón el famoso estribillo.
Le siguió El Combo Dominicano, que versionó uno de los temas del momento, ‘Un verano en Nueva York’, manteniendo el listón de la fiesta. Con la caída de la tarde llegó el turno de Leoni Torres, que invitó a los asistentes a seguir la noche con temas como ‘Pasándola bien’ y ‘Por tu culpa’.
El broche de oro en esta zona del parque lo puso la banda argentina Ke Personajes, cuyo carismático vocalista, Emanuel Noir, arengó al público con una rosa roja en mano mientras sonaban sus cumbias con toques urbanos. De forma simultánea, en el escenario principal sonó un tributo a Juan Luis Guerra, seguido del DJ Ulises Acosta y el cierre final a cargo de la orquesta Armonía Show.
Disfraces para todos los gustos
El ambiente festivo se completó con la presencia de cientos de mascaritas que lucieron sus mejores galas. Un grupo de amigas disfrazadas de monarcas, procedentes de Siete Palmas, Escaleritas y Vegueta, explicaban entre risas que su elección respondía al color y a las ganas de provocar sonrisas. “Esto es una importante confluencia de monarcas que teníamos que venir aquí para recordarle a la gente que eche sus alas a volar”, bromeaban.
En otra esquina del recinto, un grupo de ‘Cachuchas Mujica’ ataviadas como secretarias de Las Vegas, con pelucas azules, lentejuelas y plumas, aseguraban que iban “sencillas, como para ir a trabajar a la oficina de lunes a viernes”. Estas amigas de la playa de Las Canteras confesaban que estaban viviendo el Carnaval “a granel”, cambiando de disfraz cada día “hasta que el cuerpo aguante”.
Fermín Díaz se convirtió en Magnolia de Las Vegas, un original crupier con una mesa de póker incorporada a su vestido, fabricada con una caja de cartón recortada que incluía cartas, dados y vasos de chupito. Mimetizado con la temática del Carnaval, repartía fichas y selfies entre los asistentes.
Una jornada para el recuerdo
La temática de Las Vegas marcó la tónica de muchos disfraces, pero también se vieron personajes del lejano oeste, bailarines retro, gimnastas y piratas. El control de aforo permitió que los asistentes se movieran con comodidad por un recinto que, pese a la masiva afluencia, mantuvo un ambiente distendido y festivo.
Con esta jornada, el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria reafirma su capacidad para congregar a miles de personas en torno a la música, el color y la creatividad, demostrando que la fiesta sigue más viva que nunca.