Centenares de personas presenciaron esta representación simbólica de origen cubano que desde finales del siglo XIX forma parte de las señas de identidad del Carnaval portuense
Las calles de Puerto de la Cruz se convirtieron este lunes en el escenario de una de las tradiciones más arraigadas y singulares del Carnaval: Matar la Culebra. La celebración, que contó con la colaboración del CEIP Tomás de Iriarte, congregó a centenares de personas que no quisieron perderse esta representación cargada de simbolismo e historia.
Una tradición con raíces cubanas
La ceremonia de Matar la Culebra tiene su origen a finales del siglo XIX y llegó a la isla de la mano de los emigrantes retornados de Cuba. La representación simboliza la lucha contra el mal, la opresión y la injusticia, y se ha transmitido de generación en generación hasta convertirse en una de las señas de identidad más queridas por los portuenses.
Cada año, vecinos y visitantes se agolpan en las calles del municipio para presenciar una puesta en escena que combina ritmo, color y un profundo significado cultural. La participación del CEIP Tomás de Iriarte en esta edición refuerza el carácter intergeneracional de la tradición y asegura su continuidad en el futuro.
Implicación vecinal
El éxito de la convocatoria no sería posible sin la implicación de los vecinos y vecinas que, año tras año, se vuelcan con esta y otras tradiciones del Carnaval portuense. Desde el Ayuntamiento quisieron agradecer expresamente su participación y su compromiso con el mantenimiento de unas celebraciones que dan sentido, identidad y emoción a la fiesta.
“Gracias a todos nuestros vecinos y vecinas por mantener viva esta y tantas otras tradiciones”, señalaron fuentes municipales, que animaron a seguir participando en los actos programados.
La novelería continúa
Matar la Culebra es solo una de las muchas citas que conforman el extenso programa del Carnaval Internacional de Puerto de la Cruz. Desde la organización recuerdan que “queda mucha novelería por delante” e invitan a seguir las redes sociales y la programación oficial para no perderse ninguno de los actos previstos.
El Carnaval portuense, declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional, continúa así su curso con una agenda que combina tradición, música, color y participación ciudadana, manteniendo vivas unas celebraciones que cada año atraen a miles de visitantes.