La Frontera ya tiene templo para su tradición más ancestral. Este jueves abrió sus puertas el Centro de Interpretación de los Carneros de Tigaday, un espacio ubicado en la emblemática Casa del Miedo —donde durante generaciones se vistieron las pieles y se prepararon las zaleas— que nace con una misión clara: que nadie olvide de dónde vienen los cuernos, el brinco y el polvo levantado contra el viento herreño.
El acto inaugural reunió a las cuatro administraciones que han hecho posible el proyecto. Pablo Rodríguez Cejas, alcalde de La Frontera, ejerció de anfitrión acompañado por Miguel Ángel Clavijo, director general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias; Rubén Armiche, consejero insular de Cultura; e Iván Padrón, presidente de la Asociación de los Carneros de Tigaday. Todos coincidieron en una palabra: legado.
“El pueblo decidió conservarlos”
La declaración como Bien de Interés Cultural llegó en 2018, pero la memoria de los Carneros arranca siglos atrás, cuando los antepasados herreños escenificaban con pieles y caracolas su particular diálogo con el paisaje. Clavijo fue directo: “Esto no se conservó por decreto, se conservó porque la gente de Frontera decidió que no podía perderse. Lo sintieron suyo, lo transmitieron y hoy los jóvenes han tomado el relevo”.
El director general puso énfasis en el papel de los mayores —con mención expresa a Don Benito y Don Ramón Padrón— y en la singularidad de una tradición sin parangón en el archipiélago. “Los Carneros no son un disfraz, son una forma de habitar el territorio”, remató.
De la zalea al panel expositivo
El centro, ejecutado con financiación autonómica y desarrollado por el museista Iván González, ofrece un recorrido didáctico que combina paneles interpretativos, material audiovisual y recursos interactivos. El objetivo es explicar el origen, la evolución y el simbolismo de una manifestación que cada Carnaval —este domingo 15 y martes 17 de febrero— vuelve a tomar las calles de Tigaday.
El alcalde Rodríguez Cejas subrayó la dimensión emocional del proyecto: “Hoy reafirmamos el compromiso con quienes mantuvieron esto vivo cuando era más fácil dejarlo morir. Este centro no es un punto y final, es un punto y seguido”.
Un recurso cultural con horario fijo
El Centro de Interpretación abrirá al público los martes, jueves y sábados, de 9.00 a 14.00 horas. Desde el Consistorio confían en que se convierta no solo en un espacio de memoria, sino en un atractivo cultural y turístico que ayude a entender por qué en La Frontera, cuando llega el Carnaval, hay quien se cubre con pellejos y sale a correr detrás de una caracola.
Iván Padrón, presidente del colectivo, cerró el acto con un mensaje breve y certero: “Este centro es de todos los que han sido carnero y de todos los que lo serán”. La Casa del Miedo ya no guarda silencio.