La organización del Carnaval solicitará a la agrupación que interprete “La Súper Bowl” en la velada del 11 de febrero. Artistas como Rosana y Efecto Pasillo colaboraron sin retribución en el número.
El éxito de la murga Trapaseros en la final del pasado sábado, donde se alzó con el premio a la Mejor Interpretación, tendrá un epílogo destacado en la Gala de Elección de la Reina. Fuentes de la organización del Carnaval de Santa Cruz han confirmado a este periódico que se ha solicitado formalmente a la agrupación de Los Realejos que interprete su tema “La Súper Bowl” durante la velada del miércoles 11 de febrero.
Para facilitar su inclusión en el espectáculo, tanto la Concejalía de Fiestas del Ayuntamiento capitalino como la dirección artística de la gala trabajarán en la adaptación del guion. El objetivo es que el público asistente al recinto ferial pueda disfrutar del número que les dio la victoria, un popurrí que reúne versiones de temas de artistas canarios de la talla de Los Sabandeños, Mel Ömana, Efecto Pasillo y Rosana.
Colaboración desinteresada
Uno de los letristas de la formación, Yeray Farra, explicó en declaraciones a COPE Tenerife la naturaleza de las colaboraciones que hicieron posible el histórico número. “Ninguno de los artistas invitados por Trapaseros a la final ha cobrado un solo euro”, aseguró Farra, quien detalló que figuras como Rosana o los miembros de Efecto Pasillo participaron de forma totalmente gratuita. La murga se limitó a cubrir los gastos logísticos de transporte y alojamiento de los invitados.
Un momento para la historia
La organización carnavalera confía en que esta actuación se convierta en uno de los momentos culminantes de la gala. El gesto contrasta con la edición anterior, en 2025, cuando Trapaseros, tras ganar junto a la comparsa de Martínez Ares, interpretó en el mismo evento una canción vestida con chándal, lejos de la puesta en escena que prepara para esta ocasión.
El tema “La Súper Bowl” no solo les valió el triunfo en la final, sino que, para muchos aficionados y críticos, ha quedado marcado como un hito dentro del concurso de murgas adultas, simbolizando un momento de especial creatividad y ambición en la historia reciente del Carnaval chicharrero.