Un colapso masivo del sistema de venta online durante la comercialización de las entradas para los principales eventos del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2026 ha desatado una crisis de gestión, críticas políticas y la promesa de un cambio profundo en el modelo para el futuro. El concejal del área, Javier Carabellero, admitió en el pleno municipal que la experiencia fue “desastrosa”.

Colapso y Paralización

El fallo se originó durante la puesta en marcha de un nuevo sistema de venta digital, implementado por la empresa adjudicataria del servicio, que ya contaba con experiencia en ediciones anteriores. Sin embargo, la plataforma colapsó estrepitosamente el primer día, especialmente en la venta para la final de murgas, donde los tiempos de proceso se multiplicaron por cuatro o cinco.

Ante la avalancha de quejas de miles de ciudadanos imposibilitados para completar sus compras, el Ayuntamiento tomó la decisión de paralizar temporalmente toda la operación. “Tomamos una decisión valiente: parar el proceso y comunicar de inmediato cuántas entradas se habían vendido”, explicó Carabellero. Aunque la venta se reanudó al día siguiente, los fallos técnicos y humanos persistieron, un hecho que la propia empresa reconoció públicamente, ofreciendo disculpas.

Disculpas “Insuficientes” y Acciones Jurídicas en Marcha

El responsable municipal fue contundente al valorar estas excusas: “Las disculpas se aceptan, pero no bastan. No sirven ni para el Ayuntamiento ni para la gente que se quedó sin entrada”. Como consecuencia, el Consistorio ha exigido a la compañía un informe técnico detallado que describa todas las incidencias ocurridas. Dicho documento será analizado por los servicios jurídicos municipales, que evaluarán la imposición de las sanciones o medidas compensatorias que correspondan, con el objetivo de depurar responsabilidades.

Críticas de la Oposición y Malestar Ciudadano

El debate político no se hizo esperar. Desde el grupo socialista, la concejal Patricia Hernández tildó la gestión de “tremendo disparate” y una “falta de respeto a la ciudadanía”. Subrayó el perjuicio causado a cientos de personas que, según su relato, dedicaron horas e incluso pidieron días libres en sus trabajos para intentar comprar entradas sin éxito. Hernández también reveló que, ante el fiasco del nuevo sistema, se tuvo que recurrir finalmente al modelo de venta utilizado en años anteriores.

Un Nuevo Modelo para Evitar la Repetición

Con la vista puesta en las próximas ediciones, el área de Fiestas ya trabaja en una reformulación integral del proceso. Carabellero avanzó dos líneas principales de actuación: la implantación de una venta escalonada por concursos (para evitar la saturación puntual) y el estudio de la posibilidad de que las entradas sean nominativas, una medida que, si bien podría ralentizar los accesos, otorgaría mayor seguridad y control.

El concejal dejó claro que el objetivo es no repetir la situación: “Hay mucho que debatir durante el año con los grupos del carnaval y con la gente que hace la fiesta. No podemos volver a pasar por esto”. El incidente ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de los sistemas digitales ante eventos de alta demanda y la necesidad de una planificación a prueba de fallos para una fiesta de la magnitud del Carnaval chicharrero.

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