En una noche cargada de simbolismo y emoción, la voz que durante décadas ha narrado la evolución del Carnaval Internacional de Las Palmas de Gran Canaria fue la encargada de proclamar oficialmente el comienzo de su edición número 50. Paco Mario, maestro de ceremonias y testigo privilegiado del crecimiento de esta Fiesta de Interés Turístico Internacional, asumió el rol de pregonero ante miles de personas congregadas en el parque Santa Catalina.
Con un recorrido de 35 años íntimamente ligado a la fiesta, su pregón fue una declaración de amor y agradecimiento a la ciudad que lo ha visto crecer junto al Carnaval. “Año tras año, he vivido el Carnaval desde dentro. He sido testigo de cómo pasó de ser una celebración querida a convertirse en una de las grandes citas internacionales”, afirmó ante más de 4.000 asistentes, reconociendo el trabajo de todas las personas que han contribuido a este posicionamiento.
Un Desfile que Tomó el Pulso a la Ciudad
Previo al acto central, un vibrante desfile anunciador llenó de color y ritmo las calles desde Juan Rejón hasta el corazón de la fiesta. Una amplia comitiva, integrada por los personajes emblemáticos, representantes de murgas y comparsas, ganadores de concursos anteriores y los aspirantes a los diferentes tronos, contagió el espíritu festivo a vecinos y visitantes, conduciéndolos hacia el escenario principal.
El Momento Cumbre: Inauguración y Emoción
Con la dirección artística de Josué Quevedo y acompañado por un vídeo que repasaba su trayectoria, Paco Mario culminó su intervención con las palabras más esperadas: “Con emoción, con respeto y con un orgullo que no me cabe en el pecho… Queda inaugurado el Carnaval Internacional de Las Palmas de Gran Canaria”. Un momento íntimo y colectivo, en el que fue arropado en el escenario por la alcaldesa Carolina Darias y el concejal Héctor Alemán.
La velada, televisada en directo por Televisión Canaria, finalizó con el broche musical de la Orquesta La Combinación, creada expresamente para el Carnaval, que invitó al baile a todo el público. La meteorología respetó el programa, permitiendo que la celebración del medio siglo del Carnaval grancanario comenzara bajo un cielo despejado y con el ánimo por las nubes.